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Gasto Energético. Actividad Física || Exploración de la actividad y capacidad física
Existe cierta confusión o tendencia a un uso indistinto de tres conceptos que son enteramente diferentes: actividad física, ejercicio físico y capacidad física. El gasto energético producido por la actividad física es el que se emplea para realizar una serie de actividades o comportamientos que implican movimiento corporal, o sea, actividad del músculo esquelético. El ejercicio físico propiamente dicho es una subcategoría de la actividad física y supone una acción planeada, estructurada, repetitiva y a menudo realizada para mejorar o mantener alguno de los componentes de la capacidad física: capacidad cardiorespiratoria, capacidad de resistencia, etc.

Actividad física

La mayor parte de los estudios objetivos, utilizan la monitorización cardiaca continua como método para la valoración de la actividad física, basado en el incremento lineal proporcional del ritmo cardiaco cuando aumenta el consumo de O2 (VO2) durante el ejercicio físico. En dependencia del diseño y objetivos del estudio, la determinación del ritmo cardiaco se puede realizar en condiciones libres, durante periodos de 2-3 días, o de manera controlada sobre un ergómetro. Entre los determinantes que influyen en la cantidad de actividad física de niños y adolescentes, el sexo es uno de los más importantes. Según recoge habitualmente la literatura médica, los varones presentan unos valores de actividad física significativamente mayores que los del sexo femenino.

Mediante ejercicio controlado sobre un ergómetro, caminar enérgicamente (actividad física moderada) equivale en individuos jóvenes a un ritmo cardiaco estable de 140 latidos por minuto, y correr a 7 km/h (actividad física vigorosa) a unos 160 latidos por minuto. En los trabajos diseñados por Armstrong y col., en niños/-as de 10 a 16 años en condiciones libres, se demostró que los niños empleaban más porcentaje de su tiempo (7,7%) a ritmos cardiacos superiores a 139 latidos por minuto que las niñas (5,9%). Así mismo, la cantidad de actividad física de las niñas estaba correlacionada negativamente con la edad, pero en niños no. Habitualmente, los varones aumentan la cantidad de actividad física durante la infancia y la época prepuberal pero, al llegar la pubertad, comienza a disminuir significativamente .

Generalmente, los niños son más activos que las niñas ya desde edades tempranas de la vida. Además, los niños emplean más tiempo que las niñas en la realización de actividades físicas vigorosas, aunque los periodos de ejercicio físico mantenido no son característicos de los patrones habituales de actividad física en la infancia y adolescencia. En registros de 2-3 días, el 40-80% de las niñas y el 20-30% de los niños no experimentan habitualmente ni un solo periodo de 10 min. con ritmos cardiacos superiores a 140 latidos/min. Muy pocos niños/as realizan periodos de 20 min con una frecuencia cardiaca superior a 140 latidos por minuto.

Otro determinante de la actividad física es el grado socioeconómico y el ambiente familiar. Estudios realizados en nuestro entorno han mostrado que los niños de categoría socioeconómica baja hacen menos ejercicio físico y permanecen más horas frente al televisor que los de alta. También existe relación importante entre el grado de actividad de los padres y el de los hijos.

Las recomendaciones actuales respecto a las pautas de actividad física se resumen en que los niños y adolescentes deben ser físicamente activos diariamente o casi a diario, formando parte de juegos, deportes, trabajo, recreación, educación física o ejercicio planeado, en el contexto de la familia, escuela y actividades de la comunidad. El Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos recomienda que todos los niños y adultos deberían plantearse una meta a largo plazo consistente en acumular al menos 30 minutos o más de actividad física de moderada intensidad la mayor parte de los días de la semana.

Capacidad física

La capacidad física es uno de los determinantes de la actividad física en el niño y adolescente. Los determinantes de la capacidad física son variados y merecen un apartado específico. La capacidad física depende a su vez de las capacidades pulmonar, cardiovascular y de transporte-disponibilidad del oxígeno hemático, así como de los mecanismos oxidativos del músculo durante el ejercicio. La tasa máxima de VO2 que un individuo puede alcanzar cuando consume oxígeno durante la actividad física marca los límites de la capacidad máxima para realizar ejercicio aeróbico. Esto último es reconocido como el mejor indicador aislado de capacidad aeróbica en el adulto en la llamada meseta de VO2 durante una prueba de ejercicio físico. También es sabido que la mayor parte de la población adolescente puede realizar ejercicio físico hasta la extenuación sin demostrar una verdadera meseta de VO2. Por esta causa, en niños y adolescentes, el término apropiado y que normalmente se usa como criterio para la valoración de la capacidad aeróbica es el llamado pico máximo de VO2, o sea, el máximo pico de VO2 alcanzado durante una prueba de ejercicio físico llevada hasta los límites de la resistencia individual.

El pico de VO2 depende de varios factores, entre ellos la edad, el tamaño corporal, el grado de maduración y el tipo de ergómetro utilizado (bicicleta o cinta rodante). En los estudios que se realizan al respecto deberá indicarse el tipo de ergómetro ya que pueden existir diferencias de hasta un 7-9% en los valores de VO2 medidos .

El pico de VO2 aumenta clara, progresiva y linealmente con la edad en niños de 8 a 16 años. En niñas, los datos de diferentes estudios muestran un patrón similar pero con una tendencia menos consistente y, a partir de los 13 años, el pico de VO2 no aumenta o incluso disminuye. El pico de VO2 en niños es mayor que en niñas a lo largo de las diferentes edades. Este hecho ha sido atribuido a que los niños poseen mayor masa muscular, mayor concentración de hemoglobina y realizan habitualmente mayor actividad física.

El pico de VO2 aumenta con el tamaño corporal. Cuando el pico de VO2 es expresado en relación con la masa corporal (mL x kg-1 x min-1), se observan valores medios en niños de aproximadamente 50 mL x kg-1 x min-1. En niñas, los valores muestran una clara tendencia a disminuir cuando aumenta la edad, desde 45 mL x kg-1 x min-1 a 39 mL x kg-1 x min-1 aproximadamente. En niños, el valor del pico de VO2 con relación a la masa corporal es generalmente constante.

Además de la edad cronológica, los cambios fisiológicos que ocurren en los diferentes periodos madurativos pueden también modificar el pico de VO2. Usando la edad ósea como indicador de madurez, el incremento del pico de VO2 observado cuando aumenta la edad ósea se relaciona simplemente con el tamaño corporal, siendo este indicador de poca importancia. Sin embargo, tanto en niños como en niñas, se ha demostrado un efecto madurativo significativo del estadio de Tanner sobre el pico de VO2 que, independientemente de la edad y de la masa corporal, provoca aumentos del pico de VO2 .

Referencias:
- ARMSTRONG N.: Physical fitness and physical activity during childhood and adolescence. En: Chan KM, Micheli LJ, eds. Sports and health in children.  Williams and Wilkins, , 1998
- MUR L, FLETA J, GARAGORRI JM, MORENO LA, BUENO M.: Actividad física y ocio en jóvenes. I: Influencia del nivel socioeconómico..  An Esp Pediatr, , 1997
- NIH: Consensus Development Panel on Physical Activity and Cardiovascular Health. Physical activity and cardiovascular health.  JAMA, , 1996
- ARMSTRONG N, WELSMAN JR.: Assessment and interpretation of aerobic fitness in children and adolescents.  Med Sci Sports Exerc, , 1994
- BOILEAU RA, BONEN A, HEYWARD VH, MASSEY BH.: Maximal aerobic capacity on the treadmill and bicycle ergometer of boys 11 to 14 years of age.  J Sports Med Physical Fitn, , 1977
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