comercio electronico
Guía diagnóstica y terapéutica para adultos del National Cholesterol Education Programa (NCEP-ATP III)
Resumen: Ordoñez J, Pedro-Botet J (Coordinadores) Clínica e Investigación en Arteriosclerosis, 2003: 15: Suplemento 3: 1-61.

ORDOÑEZ-LLANOS J, PEDRO-BOTET J. Introducción. El ATP III recoge en sus recomendaciones la necesidad de considerar también a la diabetes mellitus como un factor de riesgo semejante a la existencia de enfermedad cardiovascular y, por tanto, equivalente a la prevención secundaria, pags:1-2

CUBERO JM, PÉREZ A ¿Es el riesgo cardiovascular de un paciente con diabetes equivalente al de aquel con cardiopatía isquémica previa? Los autores enfatizan el elevado riesgo cardiovascular que presentan los pacientes diabéticos, especialmente cuando la evolución de la enfermedad supera los 10 años, el mál pronóstico y el beneficio obtenido con la terapéutica de la enfermedad y sus comorbilidades, pags: 3-16.

GÓMEZ-GERIQUE JA (Grupo DRECE= Dieta y Riesgo Cardiovascular en España) Impacto fármaco-económico de las directrices del ATP III. La nuevas directrices implicarán la necesidad de tratamiento hipolipemiante en una mayor proporción de sujetos. Es esclarecedor el óptimo coste-beneficio que se obtiene en el tratamiento de individuos con alto riesgo en comparación con el obtenido en el tratamiento de los susceptibles de ser tratados, pags: 17-33.

ZAPICO MUÑIZ E, ORDOÑEZ-LLANOS J. Impacto de las directrices del Adult Treatment Panel III (ATP III) del National Cholesterol Education Program (NCEP) en el laboratorio clínico. Los autores señalan que como consecuencia de la aplicación universal del ATP III, el incremento en la población de alto riesgo cardiovascular se acompañará de un aumento de las muestras para ser analizadas. Igualmente aumentará el análisis de los denominados factores de riesgo emergente, como proteína C reactiva y lipoproteína (a).pags: 34-49

LAGO DEIBE F. Visión de las directrices del ATP III desde la atención primaria. El peso principal en la toma de decisiones sobre el manejo del paciente dislipidémico recae, sin duda, en el profesional de atención primaria. Pero, si bien en el caso de la prevención secundaria de la enfermedad cardiovascular existe unanimidad de objetivos, no sucede lo mismo en la prevención primaria-, pags:: 40-53.

MASSANA MARIN L. Del Panel III en adelante. ¿Debemos basarnos en la evidencia científica o en la observación epidemiológica?.El autor presenta, con una perpectiva de futuro real, las aparentes discordancias existentes entre las evidencias científicas y las observaciones epidemiológicas referentes a la aplicación del riesgo cardiovascular global. Pags: 54-61.
Dominios · Comercio electrónico © 2005 alimentacionynutricion · Marketing Aviso legal · Validación XHTML 1.0   Validación CSS   Validación Accesibilidad