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Sistema digestivo || Actividad mecánica del aparato digestivo
Motilidad
El aparato digestivo realiza una serie de movimientos que hacen avanzar al alimento, y a sus compuestos digeridos, ya desde la entrada en la boca hasta la salida, en forma de heces, por el ano. En el adulto, los tiempos requeridos por la primera parte de la comida para llegar al cardias son: 3 segundos, al esfinter pilórico: 1-5 minutos, al intestino delgado: 4-5 horas, al ciego 5-6 horas, al colon transverso: 6-7 horas, al colon pélvico o sigmoide: 12-24 horas.

La motilidad del contenido gastrointestinal la proporciona la parte del tejido muscular liso que se encuentra en toda la pared del tracto. Las contracciones del músculo se realizan de forma rítmica y van asociadas con ondas de los potenciales de membrana del músculo liso. Dos son los tipos de ondas eléctricas que se observan: lentas y en puntas. Pero, además de estas contracciones rítmicas, el músculo liso tiene contraciones tónicas que son contínuas y prolongadas, que pueden durar minutos y horas. En el origen de las contracciones tónicas se encuentra las acciones de ciertas hormonas y de otros factores que permiten la despolarización contínua del potencial de membrana.

Sistema nervioso
El tracto gastrointestinal está inervado por el sistema nervioso enteral, funcionalmente distinto, pero interconectado con el sistema nervioso central. El sistema nervioso enteral se extiende desde el esófago al ano y consta de dos grandes plexos: a) el mientérico de Auerbach, localizado entre las fibras longitudinales y las circulares del músculo liso y b) el de Meissner, situado dentro de la submucosa, siendo este plexo el principal responsable de las secreciones gastrointestinales y de la regulación sanguínea local.
El nervio vago proporciona casi toda la actividad parasimpática hasta nivel del colon transverso, en donde fibras suministradas por los nervios pélvicos inervan el colon descendente, colon sigmoide, recto y canal anal. Las fibras simpáticas, también presentes, son más consistentes a lo largo del tracto gastrointestinal, a diferencia de los que ocurre con la inervación parasimpática que tiene zonas de especial intensidad (cavidad bucal y segmentos anales), y otras, como el intestino delgado, que apenas la tienen.

Neuronas del sistema nervioso enteral producen una serie de neurotrasmisores, como acetilcolina, epinefrina, ATP, dopamina, serotonina, VIP, ácido gamma-amino-butítico (GABA). glicina, colecistohinina (CCK), leucoencefalina y metencefalina, sustacncia P, secretina, neurotensina, moltilina y péptico liberador gástrico (GRP). Muchas de las acciones de estas sutancias son bien conocidas, de otras, se desconocen muchas de sus funciones fisológicas.

Actividad muscular
Una vez que el alimento entra en la boca es masticado y envuelto en jugo salivar. La acción es controlada por núcleos del tallo cerebral que inervan los músculos de la mandíbula a través del quinto nervio craneal. Posteriormente, el alimento es empujado a la parte posterior de la boca, principalmente por la lengua, pasa a la faringe, es deglutido y desciende por el esófago, procesos que conllevan una serie de actos voluntarios e involuntarios. La relajación del esfinter superior del esófago hace que el bolo alimenticio pase al esófago. Ondas peristálticas favorecen el descenso del alimento por el esófago en unos 6-9 segundos. La relajación del esfinter esófagico inferior permite al bolo alimenticio entrar en el estómago.

La musculatura de la pared del estómago proporciona movimientos de mezcla del contenido y de propulsión para su salida al intestino delgado. El paso del contenido del estómago al intestino tiene lugar intermitentemente y es regulado por una serie de factores estimulatorios e inhibitorios pertenecientes al sistema nervioso y al hormonal, que se originan tanto en el estómago como en el intestino.

Cuando el músculo liso de la pared de la vesícula biliar es estimulado, como ocurre ante la presencia de comida, la víscera se contrae y vierte la bilis en el intestino. La estimulación de este mecanismo tiene lugar por medio de CCK y por fibras colinérgicas del nervio vago y del sistema nervioso enteral.

El aparato digestivo realiza una serie de movimientos que hacen avanzar al alimento, y a sus compuestos digeridos, ya desde la entrada en la boca hasta la salida, en forma de heces, por el ano. En el adulto, los tiempos requeridos por la primera parte de la comida para llegar al cardias son: 3 segundos, al esfinter pilórico: 1-5 minutos, al intestino delgado: 4-5 horas, al ciego 5-6 horas, al colon transverso: 6-7 horas, al colon pélvico o sigmoide: 12-24 horas.

La motilidad del contenido gastrointestinal la proporciona la parte del tejido muscular liso que se encuentra en toda la pared del tracto. Las contracciones del músculo se realizan de forma rítmica y van asociadas con ondas de los potenciales de membrana del músculo liso. Dos son los tipos de ondas eléctricas que se observan: lentas y en puntas. Pero, además de estas contracciones rítmicas, el músculo liso tiene contraciones tónicas que son contínuas y prolongadas, que pueden durar minutos y horas. En el origen de las contracciones tónicas se encuentra las acciones de ciertas hormonas y de otros factores que permiten la despolarización contínua del potencial de membrana.

Sistema nervioso
El tracto gastrointestinal está inervado por el sistema nervioso enteral, funcionalmente distinto, pero interconectado con el sistema nervioso central. El sistema nervioso enteral se extiende desde el esófago al ano y consta de dos grandes plexos: a) el mientérico de Auerbach, localizado entre las fibras longitudinales y las circulares del músculo liso y b) el de Meissner, situado dentro de la submucosa, siendo este plexo el principal responsable de las secreciones gastrointestinales y de la regulación sanguínea local.
El nervio vago proporciona casi toda la actividad parasimpática hasta nivel del colon transverso, en donde fibras suministradas por los nervios pélvicos inervan el colon descendente, colon sigmoide, recto y canal anal. Las fibras simpáticas, también presentes, son más consistentes a lo largo del tracto gastrointestinal, a diferencia de los que ocurre con la inervación parasimpática que tiene zonas de especial intensidad (cavidad bucal y segmentos anales), y otras, como el intestino delgado, que apenas la tienen.

Neuronas del sistema nervioso enteral producen una serie de neurotrasmisores, como acetilcolina, epinefrina, ATP, dopamina, serotonina, VIP, ácido gamma-amino-butítico (GABA). glicina, colecistohinina (CCK), leucoencefalina y metencefalina, sustacncia P, secretina, neurotensina, moltilina y péptico liberador gástrico (GRP). Muchas de las acciones de estas sutancias son bien conocidas, de otras, se desconocen muchas de sus funciones fisológicas.

Actividad muscular
Una vez que el alimento entra en la boca es masticado y envuelto en jugo salivar. La acción es controlada por núcleos del tallo cerebral que inervan los músculos de la mandíbula a través del quinto nervio craneal. Posteriormente, el alimento es empujado a la parte posterior de la boca, principalmente por la lengua, pasa a la faringe, es deglutido y desciende por el esófago, procesos que conllevan una serie de actos voluntarios e involuntarios. La relajación del esfinter superior del esófago hace que el bolo alimenticio pase al esófago. Ondas peristálticas favorecen el descenso del alimento por el esófago en unos 6-9 segundos. La relajación del esfinter esófagico inferior permite al bolo alimenticio entrar en el estómago.

La musculatura de la pared del estómago proporciona movimientos de mezcla del contenido y de propulsión para su salida al intestino delgado. El paso del contenido del estómago al intestino tiene lugar intermitentemente y es regulado por una serie de factores estimulatorios e inhibitorios pertenecientes al sistema nervioso y al hormonal, que se originan tanto en el estómago como en el intestino.

Cuando el músculo liso de la pared de la vesícula biliar es estimulado, como ocurre ante la presencia de comida, la víscera se contrae y vierte la bilis en el intestino. La estimulación de este mecanismo tiene lugar por medio de CCK y por fibras colinérgicas del nervio vago y del sistema nervioso enteral.

Referencias:
- BRODY T.: Nutritional Biochemistry. (2ª ed),  Academic Press, San Diego, 1999
- CHESHIRE A.: Lo Esencial en Aparato Digestivo.  Ed Harcourt-Brace, , 1998
- GUYTON A.C.: Tratado de Fisiologia Médica. (10ª ed),  Ed. McGraw-Hill Interamericana, , 2001
- MACKENA BR, CALLANDER R.: Fisiología Ilustrada.  Ed. Churchill, , 1993
- WILDMAN, REC. MEDEIROS, DM.: Advanced Human Nutrition.  Boca Ratón, CDC , USA, 2000
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